Me han surgido varias preguntas en torno a este día y a esta celebración: ¿qué fiesta nacional?, ¿por qué?, ¿qué es?, ¿por qué desfilan militares si la nación se supone que se compone por todos nosotros?, ¿por qué van los reyes y Zapatero & Company? (los reyes en realidad creo que no tienen nada mejor que hacer…), etc.
Varias dudas y posteriores reflexiones han asaltado mi mente como si de un saqueo se tratase. Ser militar, o formar parte del ejército, es una profesión consistente en “proteger” y/o “ayudar” a los ciudadanos españoles y de otros países en caso de conflictos. Pues bien, ¿por qué no tienen un día y un desfile entonces los médicos, los fruteros, los entrenadores de patinaje (jeje), los trabajadores sociales (jejeje) y demás profesiones que tienen también una labor que cumplir?
Es entonces cuando aún más dudas volvieron a asaltar mi mente, esta vez como si de las rebajas se tratase: ¿homenaje a los “caídos”?, ¿es esa la respuesta?, ¿unidad de la nación quizás? (me río yo de la unidad de la nación…).
¿Acaso hay un homenaje cuando un albañil cae de un andamio o cuando cualquier profesional sufre un accidente laboral? Yo creo que no.
Si se trata de una profesión como otra cualquiera, como nos quieren vender, no comprendo entonces el por qué de este desfile y de tanta parafernalia… Más cuando se quejan de la celebración de manifestaciones que luchan por la igualdad social de ciertos colectivos y de su financiación. No creo que nos hayan salido especialmente baratas las dos filas de militares calle arriba-calle abajo, que bien me recuerdan a los desfiles de la II Guerra Mundial encabezados por Hitler… En fin.

Manuel Torralbo Moreno.

Tras aparecer hace algunos días acompañada de cuatro ex militares estadounidenses expulsados del ejercito a causa del famoso “Don’t ask, don’t tell”, Lady Gaga pronuncia unas palabras continuando así su lucha para la abolición de esta ley que se votará mañana en el pleno del Senado de Estados Unidos.

Lo cierto es que creemos que es nuestro todo lo que vemos, por esta razón creímos que podíamos delimitar el planeta Tierra a nuestro antojo, y así lo hicimos.




